Los afganos celebraron ayer el aniversario de su independencia de Gran Bretaña hace 84 años, en medio de la inestabilidad y violencia que se registra en su país.
En los últimos siete días por lo menos 90 personas murieron en una serie de emboscadas, ataques y choques entre facciones en Afganistán. En el polvoriento estadio central, cientos de manifestantes, la mayoría barbudos y con turbantes, se congregaron para aplaudir a las banderas afganas que desfilaron ante la tribuna ocupada por líderes políticos y religiosos.
En una sección separada, las mujeres con tupidos velos y niñas con sus mejores vestidos miraban como helicópteros de Estados Unidos volaban desde una base militar cercana.
"De la misma forma que combatimos a los soviéticos antes, ahora luchamos con Al Qaeda y el terrorismo", dijo el gobernador provincial de Kandahar Yusuf Pashtun, que asumió ese puesto esta semana. "Pero, tenemos el apoyo de la comunidad internacional y seguramente venceremos", agregó.
Funcionarios dijeron que remanentes del gobierno Talibán están volviéndose más y más activos en Afganistán, lanzando ataques desde cerca de la frontera con Pakistán.