Una nube de ceniza del volcán islandés afectó a unos 1,000 vuelos en Europa y obligó al cierre temporal de algunos aeropuertos principales en Reino Unido y Holanda.
“Hoy Eurocontrol estima que se efectuarán unos 28,000 vuelos. Eso es aproximadamente 1,000 menos que en un día normal”, señaló la agencia europea para la seguridad aérea Eurocontrol.
La presencia de cenizas volcánicas en la atmósfera motivó el cierre de los aeropuertos de Rótterdam y Schiphol, en Holanda.
Los aeropuertos de Irlanda del Norte y en algunas regiones de Escocia también permanecieron cerrados, mientras que en Heathrow y Gatwick, ambos en Londres, se registraron fuertes interrupciones del tráfico aéreo.
De hecho continúa en pie la prohibición de volar en dos áreas clave de la región, que afectan las operaciones en Irlanda del Norte y Shetlan Isles frente a la costa noreste de Escocia.
Sin embargo, los aeropuertos en Holanda fueron abiertos de nuevo al tráfico aéreo, según comunicaron las autoridades de aviación civil holandesas.
La autoridad aeroportuaria española Aena señaló, por su parte, que 149 vuelos fueron cancelados de España a Reino Unido, Holanda e Irlanda.
Mientras tanto, el consejero delegado de British Airways, Willie Walsh, condenó como una “reacción desproporcionada” el reciente cierre del espacio aéreo debido a la nube de ceniza volcánica procedente de Islandia.
Walsh apuntó a la necesidad de realizar un intento de abordar el problema de la ceniza de manera “mucho mejor y más razonable”. El presidente de Virgin Atlantic expresó críticas similares durante el fin de semana, cuando tachó el cierre del aeropuerto de Manchester, en el norte del Reino Unido, de “exagerado”.