Al menos 295 personas murieron ayer en el nordeste de Irán cuando 51 vagones cargados con gasolina, fertilizantes y productos con azufre se descarrilaron durante un sismo, produciéndose una enorme explosión e incendio, según un documento oficial.
El documento, preparado por funcionarios locales para el Ministerio del Interior, fue mostrado a Reuters por funcionarios que pidieron no ser identificados.
Las chispas producidas al salirse de las vías los vagones en la provincia de Khorasan, limítrofe con Turkmenistán y Afganistán, incendiaron la explosiva carga y estallaron. La agencia estatal IRNA informó que el sismo pudo ser una causa del descarrilamiento y posterior estallido de los vagones.
La televisión iraní mostró vagones en llamas, carbonizados y reducidos a chatarra, y una espesa nube de humo negro que ascendía hacia el cielo. Jóvenes sonrientes correteaban alrededor de los restos, buscando pertenencias de los fallecidos.
El portavoz de la oficina del gobernador en la ciudad de Nishapur, a 20 kilómetros del accidente, había dicho antes que se habían rescatado 183 cuerpos, pero agregó que podrían haber más y bajo los escombros.
Indicó que 260 heridos habían sido llevados a un hospital de la zona y que el incendio ya había sido apagado en los lugares cercanos a la ciudad de Nishapur.
Muchos de los heridos tenían quemaduras severas y los médicos pedían sangre con urgencia. El desastre se produjo en medio de una gran incertidumbre política en Irán, con controvertidas elecciones parlamentarias previstas para mañana, y en un país que aún no se recupera de un terremoto registrado el 26 de diciembre en la ciudad de Bam, en el sureste del país, en donde murieron 40,000 personas.
IRNA afirmó que cinco pueblos habían resultado seriamente dañados por la explosión. Las ambulancias y los helicópteros de rescate se apresuraron para llegar a la zona del siniestro.
Agentes de seguridad acordonaron la zona hasta un kilómetro de distancia a la redonda. La explosión destrozó los cristales de las ventanas en un radio de más de 10 kilómetros y el temblor de la tierra se sintió hasta a 70 kilómetros de distancia.
IRNA informó que el gobernador de Nishapur murió en el accidente, junto al director del departamento de distribución de electricidad de la ciudad y al jefe de bomberos, además de un experimentado periodista que tenía más de 26 años trabajando en la agencia.