Casi 100 personas han muerto y más de 1,000 han resultado heridas en los enfrentamientos étnicos que se registran desde la semana pasada en la ciudad petrolera de Warri, en el sur de Nigeria, reveló ayer la Cruz Roja Nigeriana.
Los choques entre los grupos étnicos Ijaw e Itsekiri se originaron en disputas sobre la riqueza petrolera y el poder político.
"Tenemos razones para creer que fueron casi 100 (muertos)", aseguró a Reuters el presidente de la Cruz Roja Nigeriana, Emmanuel Ijewere. "Creemos que hubo más de 1,000 heridos", añadió.
El mismo organismo había informado previamente que había ocho muertos y 54 heridos. Cuerpos acribillados a balazos todavía podían verse en la calles de Warri, dos días después del retorno a la calma tras cinco de violencia.
Un reportero de Reuters vio cinco cadáveres hinchados a lo largo de la carretera McIver, en la que milicias rivales lucharon entre sí con fusiles de asalto y machetes.
Fueron los peores enfrentamientos en la región del Delta del Níger cuando una revuelta de los ijaws derivó en decenas de muertes y obligó a las compañías petroleras multinacionales que operan en la región a suspender hasta el 40 por ciento de las exportaciones de Nigeria.
En Warri hay calma desde el miércoles, cuando los líderes de los grupos rivales declararon una tregua. Nigeria ha ordenado el emplazamiento en Warri de cientos de soldados y policías armados.
Ijewere agregó que un alto nivel de desconfianza estaba haciendo extremadamente difícil cuidar a los heridos en los dos hospitales de Warri, donde los pacientes de un grupo étnico a menudo no aceptan tratamiento de personal hospitalario del otro.
"Ellos fueron sacados forzosamente por su propia gente porque el nivel de desconfianza era elevado", indicó. Los ijaws dicen que el poder político está repartido de modo injusto en favor de los itsekiris y reclaman también mayor participación en los beneficios de la industria petrolera.
"Las partes han acordado un cese de las hostilidades y el papel del Gobierno será ahora el de mediador" de conversaciones de paz, afirmó el gobernador del estado, James Ibori, tras la reunión.