El presunto cerebro de los atentados del 11-S, Jalid Sheij Mohamed, podría ser condenado a muerte después de ser juzgado, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.
“Será llevado ante la justicia y es probable que sea ejecutado por los atroces crímenes que ha cometido”, dijo Gibbs en una entrevista en el programa “State of the Union” de CNN.
Está previsto que Mohamed y los otros cuatro detenidos, Walid bin-Atash, Ramzi Bin al-Shibh, Ali Abdul Aziz Ali y Mustafa al-Hawsawi, acusados de orquestar los ataques el 11-S, sean juzgados en un tribunal de Nueva York, lo que ha desatado una fuerte polémica.
Parte de la oposición se debe a que el tribunal federal se halla muy cerca de la “zona cero”, donde se derrumbaron las Torres Gemelas, así como por el costo del juicio y la amenaza a la seguridad a la que puede verse sometida de nuevo la ciudad.
El asesor político de la Casa Blanca, David Axelrod, señaló en el programa "Meet the Press" del canal NBC que todavía no se ha decidido dónde será juzgado Mohamed, pero aseguró que la administración tendrá en cuenta la oposición local.