Expertos vulcanólogos advirtieron ayer del riesgo que corre la localidad de Chaitén después de la reactivación del volcán del mismo nombre, situado a unos 1.200 kilómetros al sur de Santiago, que podría ser arrasada por material incandescente si el domo se desploma.
"Mientras el domo siga creciendo el escenario más probable es que se derrumbe total o parcialmente, y con eso aporte material incandescente hacia los valles y alcance las áreas pobladas", dijo el vulcanólogo del Servicio Nacional de Geografía y Minería (Sernageomin), Luis Jara.
Según el también vulcanólogo Jorge Muñoz, este escenario "de alto peligro puede ocurrir en cualquier momento" y dejaría el pueblo "totalmente arrasado".
Otra de las posibilidades que contemplan las autoridades es que las precipitaciones desprendan material del cráter del volcán, que bajaría por el río Blanco, próximo a Chaitén, y podría sepultar el pueblo si se desbordara.
"Por el río va a demorar quince minutos en llegar a Chaitén", precisó Jara, que recalcó que ante este escenario "es imposible arrancar".
Pese a las advertencias de expertos y de las autoridades, más de una veintena de personas, entre las que se encuentran tres niños, se resisten a abandonar el pueblo de Chaitén.