El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dijo ayer al ex mandatario estadounidense, Jimmy Carter que aceptará un referendo en su contra si es convocado y afirmó que los observadores internacionales pueden supervisar exhaustivamente el proceso "hasta por debajo de la alfombra".
La posición del mandatario responde afirmativamente a una solicitud de observadores internacionales para que se les permitiera un control más estricto del proceso de referendo, amenazado por acusaciones de irregularidades en la verificación de las firmas requeridas para convocar la consulta.
"Si llega a decir el CNE (Consejo Nacional Electoral) que hay referéndum contra Chávez, vamos a referéndum. Yo no tengo ningún problema", dijo el gobernante a los periodistas después de reunirse con Carter en el palacio presidencial.
La Organización de Estados Americanos (OEA) instó eayer en un comunicado al CNE que le permita a sus observadores un mayor acceso a la supervisión de las rúbricas para aclarar las dudas surgidas y garantizar la transparencia del proceso.
En medio de las tensiones que han levantado las disputas sobre el referendo, Carter expresó su apoyo al CNE, después de reunirse con su directiva en Caracas.
"Ellos tienen el futuro político de Venezuela sobre sus hombros (...). Ellos han asegurado que sus decisiones serán abiertas y transparentes, y conforme a las leyes y a la Constitución de su país", dijo el premio Nobel de la paz en el 2002, quién ha seguido de cerca el proceso del referendo en Venezuela.
El CNE está verificando la validez de los 3.4 millones de firmas que la opositora Coordinadora Democrática presentó para pedir el referendo contra Chávez.