CANDIDATa y su oportunidad
- María Bolívar es la candidata del recién creado Partido Democrático Unidos por la Paz y la Libertad (PDUPL). La suya es, remarcó la también propietaria de la panadería “Mayami” de la ciudad de Maracaibo, “una candidatura perfecta, cien por ciento ganadora", cuya aceptación popular es palpable "fácilmente en la gente de la calle”.
Los favoritos para ganar la próxima semana las elecciones venezolanas, el presidente Hugo Chávez y el opositor Henrique Capriles, animaron el tramo final electoral advirtiendo una rebelión popular, el primero, y el pago de errores, el segundo.
El candidato de la alianza de partidos opositores impondrá las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) que provocaron la rebelión popular de 1989, la primera contra el neoliberalismo, sostuvo Chávez en un mitin y también en declaraciones a los periodistas en Guarenas, ciudad aledaña a Caracas.
“Esta ciudad de Guarenas fue la primera en este mundo que se alzó contra el paquetazo neoliberal y las políticas del FMI y del Banco Mundial”, subrayó, y atribuyó a Capriles la intención de querer volver a implantarlas si gana los comicios del 7 de octubre.
“¿Otro paquete neoliberal?”, se preguntó mostrando una foto donde se leía “paquetazo made in USA” y repitiendo que una nueva rebelión popular sería protagonizada si se insiste en ello, porque el pueblo, subrayó, “recuperó sus derechos y no se los va a dejar arrebatar”.
Chávez llamó a dirigentes opositores no radicales a reflexionar sobre las consecuencias de ese escenario y dijo que algunos ya “han mandado a decir que ellos no se van a prestar a la locura” de secundar “paquetazos neoliberales” ni otros hechos violentos que achacó al entorno más próximo a Capriles.
En ese sentido, el gobernante dio cuenta de la detención de “gente saboteando la energía eléctrica”, con la intención, remarcó, de “generar fallos y después decir que es Chávez; para culpar al Gobierno”.
Ojalá tras la elección, añadió, “surja una oposición democrática de verdad, con la que se pueda hablar”.
El candidato a la reelección volvió a repetir en Guarenas que es crítico de su gestión y que a la par de destacar logros no esconde errores cometidos en la búsqueda de solucionar problemas, pero que “no será la burguesía la que los resuelva”.
La autocrítica le valió que Capriles le advirtiera también en un mitin, en la ciudad de Coro (noroeste), que ello se paga.
“Mis hermanos, nosotros vamos a ganar el 7 de octubre porque el pueblo premia si uno lo hace bien y el pueblo castiga si uno se equivoca”, manifestó el abanderado de la alianza opositora tras enumerar obras prometidas por el Gobierno y no realizadas.
Los derrotados el domingo 7 serán quienes “defraudaron al pueblo, los que saquearon los recursos” del país y no quienes los respaldan, añadió Capriles, y en ese sentido llamó a sus seguidores a que inmediatamente después de que se proclamen los resultados de los comicios “nos abracemos con nuestros hermanos que piensan distinto”.