Sabiduría, estrategia política o inteligencia. Cualquier de éstos términos hizo rectificar al Presidente venezolano, que tiene al mundo confundido y sorprendido, pues ha dado marcha atrás en varias medidas o leyes, después de que estas se han topado con fuerte rechazo popular.
La más notable ha sido la derogatoria de la Ley de Inteligencia que el Presidente firmó dos semanas atrás y que generó severas críticas por parte de grupos de derechos humanos.
La nueva posición que ha adoptado con respecto a las FARC, al decir que "la guerrilla no tiene cabida en América Latina", ha sido retirarles el apoyo que se suponía era incondicional a este grupo de insurgentes.
También señaló el miércoles que está dispuesto a negociar con el nuevo mandatario que gobierne a los Estados Unidos.
Debilidad o sabiduría.
Aunque el dicho afirma que "rectificar es de sabios", tras casi un década ejerciendo el poder de esa manera, algunos podrían sospechar que esos cambios de postura -como el de la "ley espía"- es señal de que el presidente se está "ablandando".
Otros, en cambio, no creen demasiado en ese espíritu rectificador y recuerdan que en el pasado, Chávez ha parecido dar marcha atrás para luego retomar las medidas, una vez que han sido olvidadas por la opinión pública.
Los analistas explican que esa dinámica de "echar hacia atrás y hacia delante" se hace buscando el menor costo político; sin embargo, advierten que, para un líder fuerte como Chávez, puede tener consecuencias en su credibilidad.
Opiniones.
Según el diario La Nación de Costa Rica, buscar una imagen más moderada podría ayudarle a Chávez a recuperar terreno, y un llamado tan dramático como el que le hizo a las FARC es una buena forma de proyectar otra imagen.
De igual manera, el diario estadounidense Washington Post, divulgó que el computador de "Raúl Reyes" provocó un cambio del gobernante venezolanao frente a las FARC.
Pronunciamiento.
En un comunicado enviado a la agencia de noticia ANNCOL, la guerrilla de las FARC realiza su primer pronunciamiento sobre las palabras del presidente venezolano, Hugo Chávez, quien el domingo pidió la liberación de todos los secuestrados "a cambio de nada".
Mediante este comunicado, las FARC responden de manera específica los cuatro puntos en los que Chávez se dirigió a ellos con el objetivo de pedirles que entregarán a rehenes.