Unos 600,000 chechenes eligen hoy nuevo presidente en unos comicios llamados a llenar el vacío de poder creado por el asesinato del hombre fuerte de Moscú en la república, Ajmad Kadyrov.
Líder islámico de los separatistas en la primera guerra chechena de 1994-96, Kadyrov en la segunda, apostó por Rusia y logró convencer al Kremlin que pondría orden en la Chechenia dividida por la contienda fratricida.
Kadyrov fue asesinado en un atentado con bomba durante un desfile militar en Grozny el pasado 9 de mayo.
A estas elecciones se presentan siete aspirantes, aunque es un secreto a voces que ganará Alu Aljanov, hasta ahora ministro de Interior elegido como nuevo líder chechén tanto por el Kremlin como por el clan Kadyrov, encabezado por el verdadero hombre fuerte de la república, Ramzán, hijo del difunto presidente.
El presidente ruso, Vladimir Putin, viajó a Chechenia el pasado domingo para visitar la tumba del difunto Kadyrov junto a su hijo y Aljanov, a quienes exigió continuar la política del líder asesinado.