China lanzará en junio la nave no tripulada "Shenzhou IX" para que se acople a su módulo espacial "Tiangong I", con el fin de continuar el programa de creación de una base permanente en el cosmos, informaron responsables del proyecto.
La misión incluirá la apertura de una estructura acanalada entre ambos vehículos, algo que no se probó en el primer acoplamiento espacial chino, el pasado año, y que dejará pasar aire entre las dos zonas, para su futuro uso por astronautas.
"La temperatura, humedad y presión van a ser controladas después de que el aire ventile entre ambas naves, para garantizar la seguridad de los astronautas que irán en el módulo de la siguiente misión", explicó Zhu.
La "Shenzhou IX" llevará a bordo animales y semillas para realizar experimentos en condiciones de gravedad cero y radiación.
El paso siguiente, en 2013, será el lanzamiento de la "Shenzhou X".