El presidente francés, Jacques Chirac encabezó el homenaje oficial a las 11 víctimas del atentado suicida de Karachi (Pakistán) en Cherburgo (noroeste) en presencia de miles de colegas de trabajo de los fallecidos. Chirac entregó la Legión de Honor, la más alta distinción francesa, con carácter póstumo, a las 11 víctimas, que eran empleados de la Dirección de construcciones navales (DCN) y de otras empresas subcontratistas.
Chirac dijo en su discurso que "no puede haber ningún lugar seguro para los terroristas" y saludó el "pesado tributo" pagado por la ciudad a los intereses de Francia, por lo cual recibían el "reconocimiento de la nación".
"Este crimen es monstruoso, sus autores serán castigados", en "un combate que hemos emprendido y que continuaremos sin descanso en Francia y en el extranjero", afirmó Chirac. Por otro lado, los 12 franceses heridos en el atentado, comenzaron a testificar ante agentes de la División Nacional Antiterrorista (DNAT), informaron fuentes judiciales.
La DNAT pretende recabar datos sobre el ataque y hallar pistas sobre los autores del atentado con un coche-bomba que explotó cuando un autocar recogía cerca de un hotel a empleados de la Dirección de Construcciones Navales (DCN) que trabajaban en el ensamblaje de submarinos para Pakistán. Los heridos, ingresados en centros sanitarios militares de la región parisina tras ser repatriados el pasado jueves, presentan quemaduras y heridas.