Al menos 97 personas se presumían muertas después que un avión de fabricación rusa que viajaba de Moscú a Barcelona chocó anoche en el sur de Alemania con otro de carga en ruta hacia Bruselas. Las autoridades dijeron que ambos aviones chocaron en el aire a las 2140 GMT (2330 hora local) sobre el lago Constanza, en la frontera entre Alemania y Suiza. Los fragmentos cayeron sobre un área muy amplia y varios edificios estaban incendiados, entre ellos una escuela.
"Vi una explosión tan enorme que lo iluminó todo", dijo un testigo del accidente, Alfred Knoedler, a la televisión alemana y agregó que había escuchado que la frecuencia radial de la policía informaba a sus agentes que había cuerpos esparcidos por toda el área.
"Lo que vi pareció como un gran relámpago de color naranja oscuro que duró varios segundos y después fue disminuyendo", dijo otro testigo a una emisora de radio de Alemania. Se presume que el avión de pasajeros, un Tupolev 154 de Bashkirian Airlines, llevaba 95 personas y el Boeing 757 de carga solamente dos, dijo la policía de la región. Ambas naves volaban a una altura de 12,000 metros sobre el pueblo de Ueberlingen, al noroeste del lago Constanza, cuando chocaron entre sí, dijeron las autoridades.
Una portavoz del Ministerio del Interior del Gobierno regional de Baden-Württenberg, donde se produjo el siniestro, informó, en declaraciones a la primera cadena de televisión pública ARD, de que 95 personas, y no entre 140 y 150 como había dicho previamente la policía, viajaban en el avión de pasajeros. El Tupolev 154 es uno de los aviones rusos más comunes y se usa para vuelos de distancias medianas.
Un portavoz de la policía dijo que dos cadáveres habían sido encontrados y los fragmentos de los aviones estaban esparcidos por una zona muy amplia en el área fronteriza entre Alemania, Suiza y Austria. El avión de carga, operado por DHL, había despegado de Bérgamo, en Italia, rumbo a Bruselas, pero el vuelo se originó en Bahrein, dijo la policía.