Al menos 50 combatientes murieron en un ataque de la principal fuerza guerrillera de Colombia a un campamento paramilitar en el norte del país, en uno de los peores choques entre esos grupos armados ilegales, informó ayer el Ejército.
Los combates ocurrieron el jueves cerca del selvático pueblo de San Pablo, 320 kilómetros al norte de Bogotá, donde rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) atacaron por sorpresa un campamento de las Autodefensas Campesinas de Colombia.
"Las Autodefensas habían desalojado del sector a las FARC y las FARC nuevamente en sus acciones terroristas hicieron el ataque a las Autodefensas, con un resultado de unos 50 bandidos muertos de uno y otro bando", dijo el coronel del Ejército Lucio Javier Latorre.
Habitantes del caserío de Pozo Azul que huyeron para protegerse del fuego cruzado dijeron a las autoridades que la mayoría de las víctimas fatales pertenecían al Bloque Central Bolívar de las Autodefensas Campesinas de Colombia, el segundo grupo paramilitar del país.