El secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, tuvo que lidiar con acusaciones del presidente afgano y una serie de problemas de seguridad durante su primera visita a Afganistán como jefe del Pentágono, pero se reunió en privado con el presidente Hamid Karzái y dijo que discutieron asuntos cruciales.
Hagel consideró, además, comprensible que Karzái enfrente presiones políticas a medida que va amainando la guerra.
“Creo que comprende dónde estamos y dónde hemos estado y espero también que comprenda a dónde vamos juntos”, dijo Hagel a la prensa, aunque no quiso dar detalles de sus conversaciones.
Hagel negó las acusaciones de Karzái de que Estados Unidos y el régimen talibán se hayan puesto de acuerdo para demostrar que se agravará la violencia en Afganistán si se retira la mayoría de las fuerzas de la coalición.
El comandante supremo de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, general Joseph Dunford, también rechazó las acusaciones que Karzái formuló el domingo pasado, diciendo que eran “categóricamente falsas”.
Pero las acusaciones fueron una más de una serie de disputas que han complicado las relaciones entre los dos países en momentos en que Estados Unidos se esfuerza por concluir la guerra y ceder a los afganos el control de la seguridad en su país.