Shahram Amiri, el científico iraní que asegura que fue secuestrado por la CIA, regresó a Teherán ayer, más de un año después de su misteriosa desaparición, de la que Irán acusa a EE.UU., que, por su parte, dice que ha obtenido información sobre el programa nuclear de los iraníes.
Amiri fue recibido calurosamente por su mujer y sus hijos, así como por altos responsables iraníes de los ministerios de Exteriores y Ciencia en el aeropuerto internacional “Imam Jomeini”, al sur de Teherán, donde aseguró que EE.UU. llegó a amenazarle con entregarle a Israel si no colaboraba con ellos.