Científicos descubrieron uno de los elementos químicos cruciales que permiten al parásito de la malaria proliferar en la sangre humana, lo que abre una puerta hacia nuevos tratamientos contra la enfermedad, según un estudio.
El resultado de la investigación realizada por Joseph DeRisi y Ellen Yeh, bioquímicos de las universidades de California y Stanford, supone el primer paso para experimentar con una nueva vacuna al identificar el "isopentenil pirofosfato", un componente indispensable del parásito "Plasmodium falciparum" para construir diversas moléculas cruciales para su subsistencia.
Los científicos desarrollarán una versión debilitada de este parásito, al que suministrarán el componente necesario para su supervivencia, a la vez que eliminarán su capacidad para producirlo por sí mismo.
Posteriormente, inocularán esta vacunas a personas que viven en regiones donde abunda la malaria.
Si funciona, el parásito modificado no enfermaría a las personas, pero les permitiría desarrollar resistencia para cuando se enfrenten a la versión real del "Plasmodium falciparum".