Un grupo de investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló un proceso para generar hidrógeno con bacterias empleadas en el tratamiento de aguas negras, con la idea de obtener energía limpia, informó ayer ese centro académico.
Los científicos del Laboratorio de Investigación en Procesos Avanzados de Tratamiento de Aguas (LIPATA) de la Facultad de Ingeniería de la UNAM aprovecharon los subproductos que deja el proceso de limpiar el agua residual para generar energía de manera sustentable. La producción se conoce como “fermentación oscura”.