La policía de Hong Kong retiró el las barricadas y desmontó las tiendas del tercer y último campamento de protestas pro democracia, poniendo fin a unas manifestaciones que bloquearon el tráfico por más de dos meses.
Los activistas, incluyendo ancianos y el legislador pro democracia Kenneth Chan, no ofrecieron resistencia. Antes, corearon “volveremos'” y pidieron la dimisión del jefe de la ejecutiva hongkonesa, Leung Chun-ying. Los manifestantes rechazaron el plan de Beijing de filtrar a los candidatos en las primeras elecciones para elegir al líder de Hong Kong.