La campaña, poco ruidosa, para las elecciones presidenciales repetidas en Serbia cerró ayer con la gran incógnita de si la abstención volverá a ser la ganadora, como en octubre pasado.
El domingo competirán el actual presidente yugoslavo, el nacionalista moderado Vojislav Kostunica, y dos líderes ultranacionalistas, Vojislav Seselj y Borislav Pelevic.
La principal batalla de los tres candidatos ha sido animar a los ciudadanos a que acudan a las urnas, por lo que optaron por una campaña a través de los medios de comunicación para "entrar en cada casa", sin organizar ruidosos mítines por toda Serbia como en la anterior ocasión.