Islandia cerró ayer su principal aeropuerto internacional y canceló todos sus vuelos nacionales, luego que una poderosa erupción volcánica enviase sendas columnas de humo, cenizas y vapor a 20 kilómetros de altura.
La erupción del volcán Grimsvotn fue mucho mayor que la que hace un año, causó otro volcán islandés, y que provocó un caos internacional en el tránsito aéreo, pero los científicos dijeron que es improbable que tenga el mismo efecto.

El geofísico de la Universidad de Islandia Magnus Tumi Gudmundsson dijo que la erupción del Grimsvotn fue “mucho mayor e intensa que la del (volcán) Eyjafjallajokull”, cuya erupción en abril de 2010 virtualmente paralizó el espacio aéreo en Europa durante cinco días.
“Existe un área muy grande en el sureste de Islandia donde la oscuridad es casi total y hay mucha ceniza”, dijo. “Pero no se está diseminando tanto. Los vientos no son tan fuertes como lo fueron en Eyjafjallajokull”.
Dijo que la ceniza es más gruesa que en la erupción del año pasado, por lo que está cayendo a tierra más rápidamente.
La ceniza sumió áreas cerca del volcán en la oscuridad y cubrió edificios, automóviles y campos con una gruesa capa gris. Trabajadores de protección civil pidieron a los residentes que usen máscaras y que permanezcan en sus casas.
ISAVIA, el operador de aeropuertos y control de tránsito aéreo, dijo que el aeropuerto de Reiviavik, el principal del país, fue cerrado a las 08:30 GMT y quedó a así por el resto del día.
La portavoz Hjordis Gudmundsdottir dijo que la nube de cenizas estaba cubriendo Islandia, pero “la buena noticia es que no se dirige a Europa”.
Los vuelos transatlánticos estaban siendo desviados de Islandia y no había indicios de que la erupción causaría los mismos problemas registrados al tránsito aéreo en abril de 2010, cuando cerraron el espacio aéreo del continente cinco días, por temor a que las cenizas dañasen los aviones.