Todos los cinco tripulantes de un helicóptero CH-47 Chinook del Ejército de EU murieron al estrellarse su nave en la provincia de Zabul, en el sur de Afganistán, sin que se conozca de momento la causa del siniestro.
El aparato cayó al suroeste del distrito de Deh Chopan, mientras apoyaba una operación militar en la zona.
Equipos militares estadounidenses se han trasladado al lugar del hecho para asistir en las de seguridad y recuperación y se ha iniciado una investigación del suceso.
El general Jason Kamiya, comandante del la Fuerza Conjunta de la coalición, expresó sus condolencias a las familias de los soldados fallecidos y aseguró que los militares "dieron sus vidas a una causa noble- la de defender la libertad y ayudar al Gobierno de Afganistán a proveer un futuro próspero para el pueblo afgano".