Hillary Clinton ganó ayer las asambleas electorales de Nevada, superando a Barack Obama en una contienda opacada por acusaciones de políticas sucias.
La victoria representó el segundo triunfo consecutivo en la campaña de la ex primera dama, que la semana pasada superó sorpresivamente a Obama en las primarias de Nueva Hampshire.
Los primeros resultados mostraron que Clinton obtuvo aproximadamente la mitad de los votos en la contienda demócrata, con Obama llevándose más o menos el 45% y el ex senador John Edwards ubicado en un distante tercer lugar.
Por su parte, Obama había fijado sus esperanzas en amplias muestras de apoyo del Sindicato de Trabajadores Culinarios, que lo respaldaron la semana pasada. Sin embargo, aparentemente la participación fue menor a la esperada en nueve asambleas establecidas.
La competencia demócrata en Nevada fue intensa, pese a la ausencia de comerciales de televisión negativos.
Romney dijo que los republicanos habían depositado sus votos en busca de un cambio, y que él era el indicado para proporcionarlo.
"Con una carrera dedicada a levantar negocios con pérdidas, crear empleos e imponer disciplina fiscal, estoy listo para asumir el poder en Washington y enderezar su rumbo'', afirmó en un comunicado emitido mientras volaba rumbo a Florida, donde se efectuarán las primarias del 29 de enero.
Las asambleas electorales de los republicanos en Nevada atrajeron relativamente poco interés de los candidatos. Sin embargo, el asunto fue distinto en las primarias de Carolina del Sur, la segunda parte de una doble jornada electoral, donde probablemente habrá una batalla cerrada entre el senador John McCain y el ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee.
Romney tenía más de la mitad de los votos en Nevada, y dejó a McCain y al legislador Ron Paul en una cerrada competencia por un lejano segundo lugar.
El triunfo de Romney en el oeste marcó su segunda victoria en fila para el ex gobernador de Massachusetts, y llegó rápidamente después de que ganó las primarias de Michigan.