El Gobierno colombiano aceptó un plan del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para posibilitar la liberación de tres rehenes de las Fuerza Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), lo que implica la entrada de aviones venezolanos en el espacio aéreo de Colombia.
El canciller Fernando Araújo fue el encargado de transmitir la respuesta positiva del Gobierno de Colombia, tomada después de conversaciones al "más alto nivel", en las que el presidente Alvaro Uribe participó desde la finca rural donde pasa sus vacaciones.
La única condición impuesta por el gobierno de Colombia fue la identificación plena de las aeronaves que participarán en la operación con el símbolo de la Cruz Roja.
El Gobierno de Uribe aceptó también designar un delegado para asistir a la operación.
El elegido es el alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, quien se sumará a delegados de los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador y Francia.
La propuesta de Chávez le fue entregada al canciller Araújo en Bogotá por el vicecanciller venezolano para América Latina y el Caribe, Rodolfo Sanz, incluye el ingreso en espacio aéreo venezolano de una "caravana aérea humanitaria".
La dirección de los helicópteros "sólo se sabrá cuando arranquen de Villavicencio; es una exigencia de las FARC que entiendo como militar que soy'', señaló Chávez.
Luego de recoger a los rehenes, las aeronaves volverían a Villavicencio o a algún aeropuerto venezolano, indicó.
El presidente Chávez llamó al operativo "Operación Transparencia'', porque "tenemos distintas opciones para una entrega clandestina, pero no la queremos".
El mandatario dijo estar dispuesto a retomar las labores de mediación y viajar a la población colombiana de San Vicente del Caguán para concretar el canje humanitario de rehenes por guerrilleros si el Gobierno de Uribe lo autoriza.
Larrea informó que se quedará el tiempo necesario, hasta que se entregue a los rehenes.