El Estado colombiano fue condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al pago de 6.5 millones de dólares por la matanza de 19 personas en 1987, informaron ayer fuentes judiciales.
El presidente, Alvaro Uribe, informado de la condena dijo que Colombia "es un país de leyes que respeta las decisiones de las Cortes", y admitió que fue un crimen que se va a investigar y sancionar a sus responsables.
La matanza, que afectó a 19 comerciantes, fue cometida por paramilitares, el 6 de octubre de 1987, en una zona cerca del municipio de Puerto Boyacá. El fallo fue divulgado en Bogotá por la Comisión Colombiana de Juristas.