El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, anunció ayer que su gobierno intensificará la lucha contrainsurgente "hasta librar al país de la plaga de la violencia" y a pesar de los reveses sufridos recientemente por la fuerza pública.
"El gobierno tiene muy claro que una nación tan maltratada por los violentos se tiene que quitar de encima esta plaga, por lo que no hay otro camino que el de intensificar las operaciones para derrotarlos", dijo Uribe al término de un Consejo de Seguridad celebrado en el municipio de Rionegro, próximo a la ciudad de Medellín.
Uribe, la ministra de Defensa, Martha Lucía Ramírez, y los jefes militares y policiales examinaron la reciente oleada de violencia atribuida por las autoridades a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la cual deja unos 50 muertos en la última semana.
222El gobierno se quitará de encima la plaga de la violencia que protagonizan los paramilitares.
"No vamos a ganar esta lucha de la noche a la mañana. Hay dificultades y reveses, pero perseverando, afinando la voluntad, juntando los procedimientos militares e integrando más a las fuerzas institucionales tenemos que salir adelante", enfatizó el jefe de Estado.
Uribe se abstuvo de revelar las medidas concretas adoptadas en el consejo de seguridad de ayer , pero insistió en que el propósito es intensificar la lucha contra los grupos armados ilegales. Entre tanto, al menos seis agentes y un civil murieron ayer en una emboscada tendida por presuntos rebeldes contra una patrulla de la Policía en la caribeña localidad de Zambrano (900 km al norte de Bogotá, en el departamento de Bolívar), informó la jefatura policial de la región.
Por otra parte, un comité civil que promueve la salida negociada al conflicto armado se reunirá mañana con dos encarcelados jefes del ELN para buscar fórmulas que permitan reactivar los contactos entre esa guerrilla y el Gobierno.