Colombia no quiere militares extranjeros para enfrentar el terrorismo que se registra en su jurisdicción, aunque necesita ayuda internacional para combatirlo cuando sea fuera de sus fronteras, expresó ayer la ministra colombiana de Defensa, Martha Lucía Ramírez, a la prensa ecuatoriana.
"No queremos fuerzas militares norteamericanas, europeas ni de ningún otro país latinoamericano, porque esta es una guerra de Colombia contra el terrorismo de los grupos que operan dentro de nuestras fronteras", manifestó Ramírez en declaraciones para el diario nacional El Universo.
Agregó que "lo que pasa es que estos grupos también actúan fuera de las fronteras colombianas, se mueven por todo la región, por todos los países andinos y queremos que, obviamente, las fuerzas militares y la Policía de esos países hagan lo propio dentro de su territorio".
"Nosotros con nuestras fuerzas adentro de nuestras fronteras y ellos con sus fuerzas dentro de sus límites", enfatizó. La ministra negó que haya la intención de Colombia de que el vecino Ecuador se involucre en su conflicto.
Colombia y Ecuador dieron por superada la crisis diplomática que desataron unas declaraciones del presidente Alvaro Uribe sobre un tráfico de armas desde el vecino país, luego de que éste rectificara tales denuncias, y su colega, Lucio Gutiérrez, se declarara satisfecho.
En un comunicado de la Casa de Nariño -palacio presidencial-, el gobierno colombiano señaló que en ningún momento quiso "maltratar" el prestigio de las Fuerzas Armadas de Ecuador e indicó que Uribe corregía su acusación de que militares corruptos de ese país vendieron a la guerrilla un cohete utilizado en un fallido atentado contra un líder gremial en Bogotá.
"El gobierno de Colombia no ha pretendido maltratar a las Fuerzas Armadas del Ecuador y si así se entendieron las palabras del señor presidente, de haberse dado en dicho sentido, corrige su declaración que generó este malentendido", indicó la nota oficial.