Los colombianos conocieron los primeros detalles sobre cómo será el diálogo que el Gobierno colombiano y las FARC se proponen llevar a cabo en busca de la paz, que ha generado grandes expectativas y también temor y rechazo.
En medio de la cautela del Gobierno, que solo ha confirmado que ha habido contactos “exploratorios” con las FARC, la cadena de radio RCN divulgó el texto del acuerdo para “iniciar conversaciones directas e ininterrumpidas”, con el compromiso de “poner fin al conflicto como condición esencial para la construcción de la paz estable y duradera”.
El documento, de cuatro folios y seis puntos generales, establece que los delegados del Gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) formalizarán la mesa de conversaciones en Oslo y luego la trasladarán a La Habana, que será la sede permanente del diálogo.
Los Gobiernos de Cuba y Noruega, como garantes, y los de Venezuela y Chile, como acompañantes, apoyarán las conversaciones, de acuerdo con la información de RCN. “Es un conjunto de países muy equilibrado”, subrayó León Valencia, director de la Corporación Nuevo Arco Iris, un centro de estudio sobre el conflicto y la paz.
El experto explicó que Cuba, que ha acogido varios diálogos colombianos de paz, y Venezuela, que ha facilitado acercamientos con fines parecidos, les “dan mucha confianza” a las FARC.