Una investigación británica divulgada esta semana desmiente la creencia popular de que el consumo de huevos provoque un aumento excesivo del colesterol e incida en el riesgo de infarto.
El trabajo de dos expertos de la universidad de Surrey (sureste inglés) confirma lo que estudios anteriores habían establecido, que lo verdaderamente peligroso para el colesterol son las grasas saturadas.
La creencia popular de que los huevos incrementan el nivel de colesterol en la sangre se ha fundamentado en el hecho de que la yema tiene más concentración de ese componente que ningún otro alimento.
Alrededor de un 45 por ciento de los británicos consideran que deben comerse un máximo de tres huevos a la semana para prevenir riesgos para la salud.