El juicio contra seis serbios por la matanza en 1991 de al menos 192 prisioneros de guerra croatas en el campo de Ovcara, cerca de Vukovar, comenzó ayer en Belgrado ante el Tribunal Especial de crímenes de guerra.
Por el mismo caso, el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), con sede en La Haya, procesa a tres oficiales ex yugoslavos.
Aunque ha habido en Serbia varios juicios por crímenes de guerra en los últimos años, este es el primero que se celebra ante el tribunal especial formado el año pasado con el mandato de procesar a los responsables de crímenes cometidos durante los conflictos de descomposición de la antigua Yugoslavia.
También es el primero en el que el TPIY ha cedido las pruebas y expedientes a la Justicia serbia, y representantes de esta corte internacional así como de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) siguen el proceso iniciado en Belgrado.
Ayer, el principal acusado, Miroljub Vujovic, se declaró inocente. Vujovic, que era comandante local de la defensa territorial y su suplente, Stanko Vujanovic, presuntamente ordenaron los malos tratos y la ejecución de los prisioneros.