Comienzan tareas de recuperación en zona de explosión
La gobernadora del estado Falcón, Stella Lugo, indicó hoy que la cifra de muertos asciende a 48 y 31 heridos internados en hospitales.
Las autoridades venezolanas comenzaron hoy las tareas de levantamiento técnico y reparación de las viviendas afectadas por la explosión de la refinería de Amuay, en Punto Fijo (noroeste), mientras aumentaba la presencia militar en las calles.
Este lunes se observó mayor número de guardias nacionales y funcionarios de la Policía local custodiando las zonas aledañas a la refinería, donde aún permanecen las llamas del incendio originado en la madrugada del sábado, mientras se observan los trabajos para sofocarlo.
La refinería, parte del Centro de Refinamiento Paraguaná (CRP), uno de las más grandes del mundo, sufrió la explosión debido a un escape de gas que provocó el fuego en nueve tanques de combustible y una onda expansiva que tumbó techos y muros en las viviendas de los alrededores, especialmente del Destacamento 44 de la Guardia Nacional, encargada de la custodia del centro.
La gobernadora del estado Falcón, Stella Lugo, indicó hoy que la cifra de muertos asciende a 48 y que continúan 31 heridos internados en hospitales como consecuencia de la explosión de la refinería.
Mientras tanto, cuadrillas de trabajadores comenzaron a inspeccionar las viviendas en barrios de los alrededores como La Pastora y Creolandia para reponer los endebles techos de las viviendas, situadas en zonas humildes.
"Estamos haciendo primero con los ingenieros levantamiento técnico de las viviendas para ver cómo quedaron. Tenemos aproximadamente 200 trabajadores", indicó a Efe José Luis Iglesias, gerente de operaciones de la empresa socialista Los Taques, contratista de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
"Ya ahorita nos estamos organizando en cuadrillas en conjunto con la comunidad que está organizada para entrar a sus casas limpiar, quitarle los techos que se estén cayendo para así ir eliminando el peligro", dijo.
Según el Gobierno venezolano, al menos 209 viviendas y 11 comercios sufrieron afectaciones como consecuencia de la explosión.
En la barriada Alí Primera algunos de los afectados empezaron también a recibir láminas de asbesto, mientras otros se quejaban por no haber sido atendidos por las autoridades.
"Ya tenemos tres días en esto", dijo a Efe una de las habitantes, que prefirió no dar su nombre.