Los testimonios de los comparecientes en la primera sesión de la comisión del Parlamento español sobre los atentados del 11 de marzo mostraron ayer contradicciones.
El primero en comparecer fue el portero que detectó la furgoneta utilizada por los terroristas para trasladar los explosivos.
Luis Garrudo indicó que hacia las 12.30 del 11 de marzo, escuchó que se habían encontrado en el vehículo detonadores y cintas, lo que fue desmentido por un tercer compareciente, el jefe de Policía de Alcalá de Henares.
También, la directora del Anatómico Forense de Madrid señaló que el número de autopsias era superior al de víctimas.
La comisión investiga si podría haber sido detectada la peligrosidad de los extremistas islámicos.