Evaluación
- 30% de los edificios en la isla de Leyte están en una situación deplorable.
- 500 soldados están encargados de brindar seguridad en la ciudad de Tacloban.
Condolencias
- El Gobierno de Panamá envió sus condolencias al pueblo y Gobierno de Filipinas por las “irreparables pérdidas de vidas humanas” y de daños ocasionados por el paso del tifón Haiyan por el territorio filipino, informó una fuente oficial.
- “El Gobierno y el pueblo de la República de Panamá extienden su solidaridad al pueblo filipino, y tiene plena confianza en que sus autoridades tomarán las medidas adecuadas para afrontar esta tragedia", detalla el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá en un comunicado.
- Asimismo, expresó que espera la solidaridad y cooperación de la comunidad internacional, que es de "extrema urgencia" por el impacto de esta lamentable catástrofe climatológica, que puede haber causado entre 2,000 y 2,500 muertos, según el Gobierno de Manila.
La representante especial de la ONU para la reducción del riesgo por desastres, Margareta Wahlstrom, comparó la gravedad y el nivel de devastación provocado por el paso del tifón Haiyan en Filipinas, con la tragedia del tsunami en el océano Índico en 2004.
“Es una tragedia comparable al tsunami de 2004, que cambió la aproximación hacia la prevención del riesgo de desastres”, precisó ante la prensa en Ginebra Wahlstrom, quien indicó que el tifón Haiyan va a marcar igualmente “un punto de inflexión” en este sentido.
Para Wahlstrom, el paso del tifón por Filipinas ha sido un “revés importante” para todos los que, como ella, “pensaban que se había reducido el coste en pérdidas humanas de los principales eventos climáticos”.
“Hay una necesidad urgente de examinar la relación entre los desastres y la pobreza. La educación, los sistemas de alerta, la planificación urbana y las normas de construcción son cuestiones clave en un mundo donde todo se ha vuelto posible en términos del impacto de los desastres”, resaltó.
Sobre el impacto de este desastre, también se pronunció la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que indicó que casi tres millones de trabajadores filipinos han perdido su medio de vida a causa del desastre, lo que supone un costo económico para el país de entre $12 y $15 millones.
“La pérdida de vidas y la magnitud de la destrucción son desgarradoras. Hay millones de personas en circunstancias desesperadas que necesitan reconstruir sus vidas de forma inmediata”, señaló en un comunicado el director general de la OIT, Guy Ryder.
Más de un millón de campesinos y pescadores han perdido sus medios de producción y cientos de miles de hectáreas de arrozales han quedado destruidas, mientras que la situación es especialmente grave para aquellos que viven de las plantaciones de coco, que pueden tardar hasta 10 años en recuperarse.
Por ello, desde la OIT abogaron por la creación de planes de formación que permitan orientar a estas personas para otras salidas laborales.