El Secretario de Justicia de EE.UU., Eric Holder, aseguró ayer que la conspiración terrorista desmantelada el mes pasado pretendía llevar a cabo, en Nueva York, uno de los atentados más graves desde los del 11 de septiembre de 2001.
En una conversación con periodistas, Holder manifestó que el Gobierno está decidido a llevar a la justicia a todos los implicados.
"Tenemos una idea más o menos clara de quiénes son estas personas y puedo decir que la investigación va bien", señaló.
Hasta ahora hay un solo detenido en relación con esa conspiración y el secretario de Justicia no señaló si las fuerzas policiales federales proyectan hacer otros arrestos.
"Hay gente en este país y también en el exterior que se ha comprometido a atacar al pueblo de EE.UU. y conspiran de manera activa con ese objetivo", indicó.
Ese atentado era "muy grave" y pudo "haber tenido como resultado la pérdida de muchas vidas estadounidenses", indicó Holder sin ofrecer otros detalles.
Hasta ahora, el único detenido es Najibullah Zazi, un conductor de autobuses del aeropuerto internacional de Denver (Colorado), a quien las autoridades federales acusan de ser el cerebro del complot terrorista contra la ciudad de Nueva York.
Zazi está confinado sin posibilidad de libertad bajo fianza y otras dos personas, en el mismo caso, han sido acusadas de mentir en la investigación.
Según las autoridades, Zazi recibió instrucciones detalladas para la fabricación de bombas en Pakistán.
Además, compró componentes de artefactos explosivos improvisados y llegó a Nueva York el 10 de septiembre de este año "para poner en marcha sus planes criminales", según documentos de la acusación.
Zazi, quien ha negado tener vinculaciones con la organización Al Qaeda, también realizó "una amplia investigación en Internet sobre componentes de artefactos explosivos", agregan esos documentos.
Fuentes de la Policía federal indicaron que se sospecha que Zazi proyectaba fabricar una o varias bombas para detonarlas en trenes de pasajeros de Nueva York.
Informantes.La CIA tuvo conocimiento de Najibula Zazi mediante una de sus fuentes y alertó a organismos nacionales, incluido el FBI, indicaron los funcionarios. Las fuentes, que declinaron ofrecer más detalles sobre el agente, hablaron en forma anónima porque la indagación continúa.
El hecho de que las autoridades de inteligencia se hayan enterado de Zazi a través de una fuente de la CIA arroja más luz sobre la afirmación gubernamental de que las acusaciones al indiciado forman parte de un caso internacional de mayor alcance, y comienza a explicar por qué la investigación desencadenó una gran ofensiva de la comunidad nacional de inteligencia.
El abogado de Zazi no respondió el lunes a telefonemas para conocer su posición.