En Bélgica, Ferhat Kaya, de 33 años, compró un inmueble que había pertenecido hasta hace una década al banco Deixa. Él pretende montar una oficina de abogados. Durante el proceso de remodelación encontró una caja fuerte que abrió con la ayuda de unos amigos. Cuando lograron abrirla, se encontraron con 300 mil euros que devolvió a la Policía.