Los franceses podrán comprar este mismo año los diarios en un quiosco, por internet, que distribuirá los contenidos al ordenador, móvil y libro electrónico.
Al igual que en los quioscos tradicionales, cada editor fijará el precio de su cabecera y los usuarios podrán elegir entre pagar por suscribirse a un medio en concreto o a contenidos específicos de varios de ellos.
Además de la creación de este "quiosco", el pago de los contenidos web es el principal acuerdo al que han llegado este año los editores.