Una sede de la opositora Unión Demócrata Independiente (UDI), situada en la ciudad de Rancagua, a 86 kilómetros al sur de Santiago, fue atacada ayer con dos bombas incendiarias, hecho que provocó un fuego en el segundo piso sin causar desgracias personales.
Según informó la policía, al parecer dos jóvenes vestidos al estilo "punk" fueron quienes lanzaron los artefactos explosivos, uno de los cuales no llegó a destino, impactando en un muro exterior del inmueble.
El senador Andrés Chadwick calificó el hecho como un "atentado terrorista" con móviles políticos.
Chadwick, que cuenta con una oficina en ese inmueble, manifestó su preocupación tras el incidente y llamó al Gobierno a tomar las medidas y dar con el paradero de los antisociales.