La búsqueda de cadáveres en la fosa común de Mahawil, 85 kilómetros al sur de Bagdad, ya ha terminado, dijeron ayer fuentes humanitarias contactadas por teléfono. Entre el viernes, y ayer sólo ha aparecido un cadáver, por lo que las autoridades locales dan la búsqueda por concluida, declaró Peter Bouckaerte, de la organización Human Rights Watch (HRW).
Los voluntarios locales que tratan de identificar los restos cifraron el número de cadáveres en 3,151, de los que sólo 1,500 han sido identificados. Todos los cadáveres estaban previsto que fueran enterrados ayer, la mayor parte en el mismo lugar pero en tumbas individuales, y tras oficiarse un responso por parte de los clérigos chiíes llegados desde Najaf, a unos 80 kilómetros al sur.
Bouckaerte dijo que a los muertos aparecidos en la gran fosa hay que añadir un centenar más encontrados en otra no lejos de allí, a unos 500 metros. Asimismo, la organización sospecha que existe una más dentro del recinto de una base militar ahora en poder de los estadounidenses, que se niegan a dar permiso para excavar.