La crisis de rehenes más grave de Turquía concluyó ayer, cuando decenas de turcos, capturados hace tres meses por milicianos islámicos en Irak, fueron puestos en libertad y devueltos a su país sanos y salvos, anunció el primer ministro turco.
Los 49 rehenes fueron capturados en el Consulado turco en Mosul, Irak, el 11 de junio, cuando el grupo extremista Estado Islámico invadió la ciudad en su campaña por el control de grandes franjas de territorio en Irak y Siria.
Su liberación contrastó con las recientes decapitaciones de dos periodistas estadounidenses y un trabajador humanitario británico por parte del Estado Islámico, pero no quedó claro de inmediato lo que Turquía hizo a cambio de la libertad de los rehenes. El grupo extremista realizó las ejecuciones como represalia por ataques aéreos que Estados Unidos ha lanzado contra el grupo en Irak.