La oposición venezolana desarrolló ayer la operación "Gran Final", que cerró la recolección de firmas para solicitar el referendo revocatorio del presidente Hugo Chávez, asegurando que ya completó las cifras necesarias de rúbricas para activar la consulta.
"Vamos a dar nuestra opinión venezolanas y venezolanos. Vamos todos a la megavictoria de la paz, de la reconciliación de la democracia", afirmó Enrique Mendoza, dirigente de la Coordinadora Democrática (CD, que reúne a partidos y organizaciones antichavistas).
La tranquilidad que ha marcado las jornadas fue salpicada en las últimas horas por denuncias oficialistas referidas a un "megafraude" y las de la oposición sobre un "obstruccionismo" gubernamental.
Ambos bandos también se han achacado abusos mutuos en los centros de recolección, donde se han registrado algunos conatos de trifulca entre oficialistas y opositores que actúan como testigos de mesa.
Jorge Rodríguez, miembro del Consejo Nacional Electoral (CNE) aseguró que este organismo canalizará "cada denuncia" opositora y oficialista que le presenten y será el que "decidirá sobre el número de firmas recogidas".
La CD proclamó el éxito rotundo de la recolección, mientras el oficialismo aseveró que no lograron reunir los 2.4 millones de firmas de votantes inscritos en el registro electoral necesarios para activar el refrendo contra Chávez.
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, reiteró ayer que la Coordinadora Democrática "anunciará cifras infladas, irreales", de las rúbricas recolectadas, en base a una supuesta "actividad que apunta a un fraude".
También sostuvo que el Gobierno "respetará las decisiones" del Poder Electoral sobre sus denuncias, porque el CNE "será el que dictamine si ha habido o no fraude" en el proceso opositor.
La oposición respondió que las "falsas" denuncias "chavistas" reflejan la "desesperación del régimen" ante la "avalancha" de firmantes en favor de la salida anticipada de Chávez del poder.
El proceso es un "éxito" pese a la "obstrucción" oficialista con medidas como el cierre de aeropuertos privados por donde eran transportados a Caracas lotes de formularios con firmas, según la oposición.
Las partes acordaron que el referendo revocatorio es la salida constitucional y pacífica al conflicto político que vive el país, que incluyó el derrocamiento de Chávez el 11 de abril de 2002 durante 48 horas y la instalación de un fugaz gobierno de facto que abolió todos los poderes públicos.
Portavoces del oficialismo y la oposición de Venezuela podrán divulgar a partir del hoy las cifras que posean sobre los procesos de recogida de firmas para activar 71 referendos contra diputados y uno contra el presidente Hugo Chávez.
La Organización de los Estados Americanos (OEA) y el estadounidense Centro Carter (CC) certificaron ayer el buen desarrollo de los procesos de recogida de firmas para activar 71 referendos, uno de ellos contra el presidente Hugo Chávez.
La OEA y el CC, que actuaron como observadores, emitieron un comunicado en el que afirmaron que la recogida de firmas "estuvo apegada a la constitucionalidad" y se desarrolló "en forma ordenada y sin mayores inconvenientes".
También señalan que los militares que cuidaron las mesas de recogida de firmas "desempeñaron su tarea en forma profesional y garantizando la seguridad del proceso".
Respecto a las denuncias de que hubo "trampas", la nota recuerda que "el único poder para resolver denuncias es el CNE". Sobre ese organismo, la OEA y el CC dicen que "hasta el momento ha demostrado imparcialidad y capacidad para dar legitimidad y transparencia al proceso".
También anunciaron que "permanecerán en el país a la espera del proceso de verificación" que comenzará a partir de ahora en el CNE para comprobar la autenticidad de las firmas recogidas.
La recogida de firmas se celebró en dos partes, la primera, entre el 21 y el 24 de noviembre para los referendos a 37 diputados opositores y la segunda, del 28 de noviembre al 1 de diciembre, para Chávez y 33 parlamentarios oficialistas.