La única persona condenada hasta ahora por los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos fue liberada ayer por una Corte mientras aguarda al veredicto en su nuevo juicio.
Mounir el Motassadeq, acusado de ayudar a la célula de Al Qaeda en Hamburgo a la que pertenecían tres de los pilotos suicidas, sonreía al salir de la prisión donde estaba encerrado desde noviembre del 2001.
Pasó sin decir palabra junto a los periodistas que lo aguardaban, y junto con su abogado y varios amigos abordó un auto que partió con rumbo desconocido.
El abogado Josef Graessle-Muenscher dijo que el Motassadeq regresaba a su hogar de Hamburgo, donde lo esperaban su esposa y sus dos hijos.
Al explicar su decisión, los jueces de Hamburgo aseguraron que habían aminorado las sospechas de que el Motassadeq pudiese ser culpable de más de 3,000 cargos de complicidad en otros tantos homicidios. Los jueces le ordenaron que permaneciese en Hamburgo y se presentase a la Policía dos veces a la semana.
El gobierno de EU expresó su "decepción" por la puesta en libertad El Motassadeq, a causa de fallos en el proceso.
"También se produce el fenómeno de candidatos que aspiraron y perdieron en las elecciones anteriores y desaparecieron del circuito. Ahora aparecen nuevamente después de olvidarse del circuito completamente.
Por otro lado, el parlamentario expresó que en campaña se generan discursos sobre propuestas que no son competencia de un legislador sino del Ejecutivo, pero que sin embargo los candidatos plantean como si fueran de ellos.
"Una cosa es el discurso en la contienda electoral y otra es la actitud que se adopta al día siguiente de las elecciones. El 1 de septiembre se olvidan de las promesas y se preocupan por aspectos lucrativos".