El Tribunal Correccional de Bruselas condenó ayer a 10 años de prisión al tunecino Nizar Trabelsi, a quien declaró culpable de haber intentado atentar contra la base militar belga de Kleine Brogel, que alberga armamento nuclear.
Trabelsi fue detenido el 13 de septiembre de 2001, sólo dos días después de los atentados suicidas del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono estadounidense en Washington. A Nizar Trabelsi, un antiguo futbolista profesional de 32 años, se le relaciona con la red terrorista de Al Qaeda.
Por otro lado, varios diputados europeos pidieron ayer a EU que respete los derechos de los presos europeos que se encuentran en la basede Guantánamo, y presentaron varias iniciativas al respecto.
Las propuestas fueron presentadas en paralelo a una audición en la que familiares y abogados de presos del Reino Unido, Francia, España, Suecia y Alemania, además de defensores de derechos humanos, denunciaron ante los parlamentarios europeos la situación de aislamiento en que se encuentran los detenidos.
La diputada socialista española Anna Terrón propuso que el Parlamento Europeo pida a los Quince emprender una "acción diplomática" ante EU para que este país garantice a estos presos "un juicio justo" y "un trato humano".