El excapo criminal James “Whitey” Bulger fue sentenciado ayer a prisión perpetua por su reinado sangriento en las décadas del 70 y 80, poniendo fin a un caso que expuso tanta corrupción en el FBI que mucha gente pensó que nunca sería juzgado.
Bulger, de 84 años, quien se mostró desafiante hasta el fin, calificó de vergonzoso su juicio por asociación ilícita y se negó a suministrar informaciones a los funcionarios que preparaban un informe a la jueza previo a la sentencia. Un jurado condenó a Bulger en agosto por asesinato, extorsión y lavado de dinero.