Estados Unidos afirmó ayer que está preocupado por las ejecuciones ayer de tres cubanos que la semana pasada secuestraron una lancha de pasajeros para intentar llegar a Florida, y sugirió que no tuvieron derecho a un debido proceso.
El secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Dan Fisk, indicó ayer que el Gobierno de EU "condenó los secuestros", pero añadió que "creemos con firmeza en la aplicación de la ley en conformidad con el debido proceso".
En Miami, la ciudad estadounidense donde reside la mayor comunidad del exilio cubano, los principales grupos anticastristas condenaron también los ajusticiamientos.
“Estamos preocupados porque estas ejecuciones pueden haber sido resultado de procedimientos sumarios, que son una característica de las dictaduras totalitarias, como la cubana”, dijo un funcionario del departamento de Estado de EU, que pidió mantenerse en el anonimato.
“Tener un debido proceso permite un proceso judicial apropiado para identificar cuidadosamente y castigar crímenes serios, como secuestros, y protegerse de delitos inventados basados en (motivaciones) políticas, como se hizo con los grupos de oposición”, dijo en referencia a las sentencias de un promedio de 20 años dictadas esta semana contra 79 disidentes.
El Comité Permanente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba también rechazó las ejecuciones ayer de tres de los principales secuestradores de una lancha de pasajeros, el pasado 2 de abril, indicó una nota de esa institución religiosa.
Las condenas de los opositores han provocado una fuerte ola de rechazo internacional y la decisión de los disidentes que se hayan en libertad de continuar su labor.
Tras conocerse las ejecuciones, en el Centro Habana, el barrio habanero donde vivía uno de los condenados a muerte, se registraron algunos incidentes entre familiares del secuestrador y partidarios del castigo, según testigos.
Una persona que dijo estar relacionada con la familia pero pidió mantener el anonimato explicó que varios vecinos se congregaron frente a la vivienda de la madre de Bárbaro Leodán Sevilla a primeras horas de la mañana y lanzaron gritos de protesta por la dureza de la condena.
Por otra parte, la Policía frustró antenoche un nuevo secuestro de un avión, el cuarto acto de piratería , en un menos de un mes; mientras el gobierno achacó esos incidentes a la tolerancia estadounidense para dar refugio político a los asaltantes de naves isleñas.
Una nota oficial relató ayer los hechos y reiteró su denuncia de un plan siniestro de los grupos más conservadores de Miami y de la derecha de Estados Unidos para provocar tensión bilateral.
Su plan, que involucraba a otros tres más, era concentrarse en el salón de espera de la terminal aérea, aguardar el arribo del avión procedente de La Habana y secuestrarlo, dijeron las autoridades.