La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) condena, en su informe anual 2004, a los terroristas "dispuestos a todo" para lograr sus fines pero también a los gobiernos responsables de abusos vinculados a la lucha antiterrorista.
"Como militantes, tenemos que reaccionar a la amenaza de grupos armados y de individuos responsables de actos despiadados, crueles y criminales", afirma la secretaria general de Amnistía, Irene Khan, en el prólogo del documento.
"Condenamos sin reserva los actos de tales personas, culpables de atentados contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario, e incluso en algunos casos de crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra", estima.
Como en 2003, Amnistía denuncia "las derivas" de la lucha antiterrorista que justificó abusos y represión en varios países.
Amnistía Internacional arremetió ayer contra la política exterior y de seguridad de Estados Unidos, "ciega y sin principios", y dijo que ese país, con su continuo abuso de los derechos humanos, "ha convertido el mundo en un lugar más peligroso".
"Es aterrador que haya gobiernos poderosos que debilitan, marginan o destruyen los principios del derecho internacional -dijo Khan-, así como las herramientas de acción multilateral que podrían protegernos de esos ataques (terroristas)", en referencia a la ONU.
La secretaria general de AI denunció que ese país viola los derechos en su propio territorio, cierra los ojos ante los abusos que se cometen en el exterior y usa la fuerza militar preventiva "donde y cuando se le antoja".
Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua fueron acusados como países donde se violan derechos humanos de niños, mujeres, indígenas, activistas humanitarios o ecologistas, entre otros sectores.
"En Guatemala entre las principales víctimas de las violaciones figuraron personas que demandaron el fin de la impunidad de los responsables de masacres y otras atrocidades cometidas durante el pasado conflicto armado de 36 años (1960-96), y también defensores de derechos humanos, personal judicial, periodistas y defensores de comunidades indígenas.
En el caso de El Salvador, AI resalta que el gobierno falló en el combate de la impunidad, pues responsables de violaciones de derechos humanos durante la pasada guerra civil (1980-92) no fueron llevados ante la justicia, en tanto defensores de los derechos humanos fueron amenazados y atemorizados.
Las medidas de seguridad adoptadas por Colombia y Cuba en el 2003 empeoraron la situación de los derechos humanos en esos países, mientras que en Argentina, Brasil y México se registraron progresos, dijo AI en su reporte anual.
En el año 2003 se violaron a gran escala los derechos humanos en Medio Oriente, donde el número de víctimas de conflictos armados creció a causa de la guerra de Irak, indicó Amnistía Internacional en su informe.
Además, mucho más que en los años anteriores, la población de la región tuvo que pagar un alto precio por los conflictos armados, a causa principalmente de la guerra de Irak, desencadenada en marzo de 2003 por Estados Unidos, y de la persistencia de la Intifada palestina, que entró en su cuarto año en el otoño (boreal) de 2003.
En Irak, la era post-Sadam Hussein "estuvo marcada de entrada por la ausencia de seguridad para los iraquíes" y "la detención arbitraria en secreto. Este informe fue redactado antes de que estallara el escándalo de las torturas en la prisión de Abu Ghraib.