La Cruz Roja condenó ayer la barrera que Israel construye en Cisjordania, diciendo que viola la ley humanitaria internacional por entrar en tierras contempladas para el Estado palestino en el plan de paz patrocinado por Estados Unidos.
Tres enviados estadounidenses llegaron a Israel para discutir los planes del primer ministro israelí, Ariel Sharon de evacuar asentamientos judíos en la Franja de Gaza, igualmente ocupada por Israel, mientras que los palestinos proponían una fuerza internacional de mantenimiento de la paz en caso de que los israelíes se fueran.
Israel ha proseguido con la construcción de la valla, metiéndose en territorio que los palestinos quiere para su Estado, lo que ha aumentado las preocupaciones estadounidenses.
En Ginebra, el Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC) declaró que la valla, en su forma actual, penetrando en Cisjordania y atrapando a miles de palestinos en enclaves, viola las leyes humanitarias internacionales.
El embajador israelí en Ginebra, Yaakov Levy, repitió la postura de Israel diciendo que la cerca es para "autodefensa" contra los suicidas que cometen atentados en el Estado judío, no una nueva frontera. Los palestinos dicen que se trata de un plan velado de anexionar territorio ocupado.
Israel evacuará los asentamientos de la Franja de Gaza sólo después de las elecciones presidenciales en EU, que tendrán lugar el próximo noviembre, según anunció ayer una destacada fuente diplomática israelí.
La fuente oficial, destacó que el plan de "desconexión" de los palestinos, del primer ministro israelí, podría levantar ampollas entre la comunidad judía de EU y aumentar las críticas de los demócratas hacia el presidente estadounidense, George W. Bush.