Una delegación de unos 50 participantes en la Conferencia Nacional iraquí decidió aplazar hasta ayer su misión destinada a convencer al jefe radical chiíta Moqtada Sadr de que retire su milicia del mausoleo de Alí en Nayaf (centro) y la transforme en partido político.
"No hemos terminado nuestros preparativos, pero tenemos previsto ir mañana (martes) por la mañana", afirmó Fawzi Hamza, miembro de la delegación que debe entregar al jefe rebelde la resolución de la Conferencia Nacional, que reúne hasta hoy a mil delegados provenientes de todo Irak.
Este aplazamiento coincidió con la reanudación de los combates hacia las 20h00 locales (16h00 GMT) en el centro de Nayaf.
Fawzi espera que este mensaje sea bien recibido por Moqtada Sadr. La Conferencia Nacional iraquí, inaugurada el domingo en Bagdad para preparar las elecciones que se celebrarán a más tardar en enero de 2005, decidió el ayer en la mañana enviar una delegación para presentar sus propuestas al jefe radical chiíta.
"Debemos cooperar para convencer a Moqtada Sadr y a los queridos hermanos del Ejército del Mehdi de que transformen (su milicia) en partido político, organización, o cualquiera que sea su denominación", y además depongan las armas, dijo el jeque Hussein Al-Sadr, un religioso chiíta de Bagdad, pariente de Moqtada Sadr.
El portavoz de Sadr, jeque Ahmad Chaibani, afirmó que su jefe estaba dispuesto a recibir la delegación.