Estambul acogió la inauguración de la Sexta conferencia para la aplicación de la Convención de Naciones Unidas contra la Desertización, un fenómeno global que cuesta al mundo 32,700 millones de euros al año.
El ministro de Medio Ambiente turco, Veysel Eroglu, aseguró en el discurso de apertura del encuentro que la desertización es un "riesgo común que provoca pobreza, emigración, desempleo, escasez de comida y inseguridad y que la humanidad al completo debe tomar medidas conjuntas".
El responsable turco Eroglu se refirió a los datos de Naciones Unidas al valorar en 32,700 millones de euros anuales las pérdidas que supone el avance del desierto y aseguró que 193 países han firmado ya la Convención para luchar contra este fenómeno y asegurar un desarrollo sostenible para los años próximos.