Las autoridades colombianas emprendieron una redada de confiscación de bienes por más de $50 millones, propiedad de una familia con presuntos vínculos con el cartel de Sinaloa.
La operación abarca al menos 150 propiedades valoradas en de $53.90 millones.
Los bienes, muebles e inmuebles están en Bogotá, Medellín y otras regiones.