Las Fuerzas Armadas de Colombia confiscaron ayer en dos operativos separados 5.7 toneladas de cocaína que iban a ser enviados a Estados Unidos, y con un costo estimado de unos 60 millones de dólares en transacciones mayoristas en ese país, dijeron las autoridades.
En el primer operativo la Policía Antinarcóticos decomisó 3,500 kilogramos de cocaína que se encontraban en un escondite subterráneo cerca al puerto de Tumaco, en el departamento de Nariño, sobre el Océano Pacífico.
El director de esa fuerza, general Gustavo Socha, informó que la droga pertenecía a narcotraficantes que recibían seguridad de rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla de este país con unos 17,000 combatientes.
Cerca al escondite, en medio de una zona inhóspita y selvática, la policía descubrió un laboratorio con otros 500 kilos de cocaína.
Socha dijo que por la proximidad con el mar de la zona en donde se confiscó la droga, al parecer los narcotraficantes pretendían enviarla en lanchas hacia Centroamérica y luego a Estados Unidos.
Por otra parte, la Armada informó que en colaboración con guardacostas de Estados Unidos interceptó una lancha que transportaba 1,700 kilogramos de cocaína en aguas del Pacífico.
El operativo se realizó a 783 millas del puerto de Buenaventura, el más importante de Colombia sobre el Océano Pacífico. Cinco personas fueron detenidas en la operación que se realizó con base en un tratado de interdicción marítima suscrito entre Colombia y Estados Unidos en 1996.
Colombia es el principal productor mundial de cocaína con unas 580 toneladas anuales que se envían en forma ilegal principalmente a Estados Unidos, considerado el primer consumidor de drogas en el mundo.